Abascal (Vox): «Las “bigtech” no pueden convertirse en policías globales del pensamiento»

Santiago Abascal, presidente de VOX. | VOX España

Redacción Madrid | La censura en redes sociales, especialmente Facebook y Twitter, ha ido incrementándose en los últimos meses en una deriva unidireccional contra todos los usuarios que se manifestaban en contra del pensamiento único. El último y más sonado de todos, debido a la magnitud de su poder, ha sido el perfil del presidente de EEUU, censurado sine die de todas las plataformas digitales donde tenía un perfil.

«Las “bigtech” no pueden convertirse en policías globales del pensamiento. Y mucho menos de un pensamiento sectario, que guarda sitio para talibanes, terroristas y chavistas y censura a los disidentes. Estamos ante una amenaza global a las libertades fundamentales» ha denunciado Santiago Abascal en una clara referencia a otros perfiles que las redes sociales sí permiten.

«Muchos de los que ahora lo aplauden (porque Trump no les gusta) se arrepentirán muy pronto al comprender que ya no son libres de opinar contra el poder y de que vamos de cabeza a un totalitarismo global dirigido por un puñado de oligarcas y multimillonarios privilegidos» sentenció en referencia a todas aquellas personalidades que han aplaudido la censura sin ser conscientes de que el monopolio de la información y sus canales de difusión han cambiado, estando ahora concentrados en una pequeña camarilla que se reserva la potestad para censurar estas o aquellas opiniones.

Además, ha reflexionado sobre la importancia de las leyes y los valores supremos como la libertad de expresión e información, señalando que «si las grandes tecnológicas deciden quién puede opinar en las redes sociales y quién no … ¿de qué sirven constituciones, derechos, soberanías y jueces si todo queda sometido al criterio de unos pocos?«.

Finalmente, ha anunciado conversaciones con líderes políticos de otros países, también preocupados por las derivas totalitarias de los gigantes tecnológicos, que, a la par que afianzan su poder, crean un statu quo de pensamiento, donde no tienen lugar todas aquellas opiniones que un reducido grupo de personas consideran inapropiadas o incorrectas.

«Por ello ya he empezado a hablar con distintos líderes políticos internacionales, y seguiré haciéndolo en los próximos días. Es un tema que interesa a todas las naciones que crean en las libertades y en la soberanía» concluyó su exposición.