Dos catedráticos de la Universidad de Oviedo realizan un módelo matemático por autonomías

Mapa de España con grafica.

Oviedo (Asturias) | Los catedraticos de Matemáticas Aplicadas de la Universidad de Oviedo, Juan Luis Fernández y Zulima Fernández Muñiz han realizado un modelo matemático sobre la evolución del coronavirus en España por autonómias.

 La idea de “aplanar la curva” se refería a hacerla más ancha y menos alta, para así evitar el colapso del sistema sanitario. Eso sucede cuando se toman medidas que contribuyen a limitar los contagios. Así, la curva del COVID-19 se aplanaba en cuanto se decidió iniciar el confinamiento o se tomaron medidas de distanciamiento social. De otro modo, los contagios habrían seguido exponencialmente. Y aun en el caso de no actuar, la epidemia seguiría una forma parecida a la de la ley de Farr, pero el máximo de infectados sería tan elevado y las muertes tan numerosas que ningún sistema sanitario podría enfrentarse a ese escenario.

Los modernos modelos matemáticos de pandemias se basan en ecuaciones diferenciales y beben del denominado modelo SIR (Susceptibles-Infectados y Recuperados), establecido por Anderso Gray McKendrick y William Ogilvy Kermack a finales de los años 20 del pasado siglo. Se fundamenta en considerar tres conjuntos de individuos: los susceptibles de enfermar, los infectados y los recuperados (que incluye quienes han superado la enfermedad o han fallecido). La evolución de estos conjuntos en función de parámetros variables (como el tamaño de la población, el periodo de incubación, la duración del periodo de infección o la tasa de contagio) permite en muchos modelos trazar el pronóstico de evolución de la curva.

En los últimos días hemos observado un repunte en el tramo de descenso en numerosas comunidades autónomas. Ese aumento es debido a la capacidad de las autoridades para realizar tests en otros lugares, más allá de limitarse a los enfermos con síntomas graves que acuden a los centros hospitalarios.

Si ahora inicia una ola de detecciones y test en los enfermos que permanecen en su casa con síntomas leves y posible pronóstico de COVID-19, podremos observar incluso una tercera joroba más pequeña.

Esas oscilaciones adquirirán especial relevancia cuando se inicie el desconfinamiento, ya que cualquier subida será un indicio de un posible incremento de la infección y deberá conllevar nuevas medidas para “aplanar” esa curva.

El modelo matemático de Juan Luis Fernández y Zulima Fernández Muñiz ha sido muy preciso en la evolución de la enfermedad en Asturias. Determinó cuándo se produciría el pico, y estableció ya al principio de la pandemia que el número de contagiados en el Principado se situaría en el entorno de los 2.600. Con los actuales datos quizás podría llegar a los 3.000.

Exponemos los datos de Andalucía, aunque estan todas las autonomías, por centranos.

Junto con el pronostico de población máxima infectada (Gráfico gentileza de La Nueva España).