El BOE pública el listado de 4.427 españoles fallecidos en los campos de concentración

Prisioneros republicanos españoles reciben a las fuerzas americanas el 5 de mayo de 1945, día de la liberación de Mauthausen-Gusen. | GETTY IMAGES

Madrid | El Boletín Oficial del Estado (BOE) público el pasado viernes 9 de agosto, la lista de españoles fallecidos en los campos de concetración de Matthausen y Gusen, entre 1940 y 1945. Los tomos estuvieron arrinconados en unos viejos libros de la sede del Registro Civil Central, en la madrileña calle de la Montera.

Con la publicación del listado se lleva a cabo lo acordado por la magistrada-juez encargada del Registro Civil Central, que cumple una de las iniciativas de la Ley de Memoria Histórica para la reparación de las víctimas del nazismo, según destaca el Ministerio de Justicia.

Los familiares e interesados tendrán la posibilidad de presentar alegaciones y solicitar correcciones en el plazo de un mes, a través de la web del Ministerio de Justicia. Para elaborar este listado, la Dirección General de los Registros y del Notariado ha recogido la información registrada en los libros correspondientes que se custodian en la sede del Registro Civil Central sobre los españoles que fallecieron en los citados campos de concentración y ha sido cotejada con otras bases de datos para realizar las comprobaciones pertinentes.

Para elaborar este listado, la Dirección General de los Registros y del Notariado ha recogido la información registrada en los libros correspondientes que se custodian en la sede del Registro Civil Central sobre los españoles que fallecieron en los citados campos de concentración y ha sido cotejada con otras bases de datos para realizar las comprobaciones pertinentes.

Primero recluidos, luego deportados

Los republicanos españoles apresados por los nazis fueron, en primer lugar, recluidos en las cárceles de las ciudades ocupadas de la Francia de Vichy. Cuando los alemanes mostraron a las autoridades españolas la lista de los republicanos que habían detenido gracias al régimen colaboracionista francés, el ministro Serrano Suñer afirmó: «No hay españoles fuera de España».

Su condición de «súbditos de nadie» se cumplió a rajatabla, porque nadie se preocupó por ellos durante su reclusión en los campos, pero tampoco nadie acudió a rescatarlos cuando fueron liberados en 1945 y ningún país se presentó voluntario para acogerles, pese a que, evidentemente, ya no eran tantos. El número de españoles que estuvieron recluidos en los campos nazis —y de los que hay constancia documental—asciende a 9.328. De ellos murieron 5.185, sobrevivieron 3.809 y figuran como desaparecidos 334.

En la Alemania nazi eran conocidos como Rotspanienkämpfer o combatientes de la España roja y, de los primeros en llegar a los campos, murieron la gran mayoría debido a las durísimas condiciones de trabajo (Vernichtung durch Arbeit o «exterminio por trabajo» lo llamaban los nazis), pero a partir de 1943 y con tantas bajas alemanas en el frente oriental, esta mano de obra comenzó a ser más importante, por lo que la aniquilación de los prisioneros no judíos dejó de ser un gran objetivo.