El Gobierno se excusa en la UE para no rebajar el IVA de la electricidad

María Jesús Montero, no le gusta bajar el IVA. | Agencias

Redacción /Agencias Madrid |La ministra portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha insistido en que la actual subida en el precio de la luz en los últimos días, coincidiendo con el temporal ‘Filomena’, es «coyuntural y puntual».

Preguntada tras el Consejo de Ministros por la promesa electoral de Podemos, partido ahora en el Gobierno, sobre una futura reducción del IVA en el recibo de la luz, Montero ha recordado que España está advertida por parte de la Comisión Europea por el uso «de forma abusiva o excesiva» del IVA reducido y superreducido.

De esta manera, destacó que este alza en el precio del mercado mayorista de la electricidad se trata de «un pico concreto» marcado por las condiciones actuales por la ola de frío.

Alberto Garzón culpa a la estructura del mercado

El ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha descargado de toda responsabilidad al Gobierno por la subida del precio de la electricidad y ha culpado al diseño de la UE para determinar el coste de la energía y al poder de «tres grandes empresas» para fijar precios.

El político de Izquierda Unida ha culpado al mal diseño del sistema de fijación de precios del mercado mayoristas y a las excepcionales circunstancias que está provocando la ola de frío en muchos lugares del mundo.

El ministro también ha cargado contra las eléctricas, lanzando dudas sobre posible manipulación del mercado. «En España el sector energético está dominado por tres grandes empresas, que tienen un gran poder de mercado. La composición social general de estas empresas es también problemática: años de conflictos de interés han puesto nombre a su poder», ha escrito.

IVA en la electricidad en Europa

España cobra un IVA del 21% sobre la electricidad y el gas, mientras que otras grandes economías de la Unión Europea (UE), como Alemania, Francia o Italia recaudan un impuesto general sobre el consumo de sus ciudadanos del 19%, 20% y 10%, respectivamente. También Reino Unido, que recientemente ha dejado el bloque, cobra menos en este impuesto.

El precio mayorista de la electricidad tiene un peso cercano al 35% sobre el recibo final, mientras que alrededor del 40% corresponde a los peajes y cerca del 25% restante al IVA y al impuesto de electricidad. El Gobierno ha congelado para 2021 los peajes y cargos eléctricos con los que los consumidores sufragan los costes regulados.

Sin duda, la factura de la luz es una gran fuente de ingresos para el Estado, y es por ello que ningún Gobierno de la democracia se ha atrevido a reducir el tipo impositivo del IVA. Tampoco es que se reclame un IVA superreducido del 4%, pero muchos consumidores vulnerables españoles no pueden hacer frente a las facturas en buena parte por los impuestos que conlleva.

Rebajas como las que ha emprendido Portugal reduciendo el IVA de la factura de la luz del 23% al 6% desde el pasado julio, que abren la senda a repensar el modelo español, ya que la fiscalidad, junto con el precio la luz, convierten a España en uno de los países con la factura de la luz más cara de Europa, según Eurostat. 

El Gobierno por su parte, ha señalado en varias ocasiones que no valora reducir el IVA. Pero detrás de esta decisión podría estar el déficit de tarifa y el hecho de que los impuestos, tanto el IVA como el impuesto especial a la energía, suponen una gran fuente de ingresos para el Estado, una cifra que rondaría los 10.000 millones de euros.

El Gobierno de coalición portugués, liderado por el socialista António Luís Santos da Costa, tomó el año pasado la decisión de reducir el IVA a la luz al 6% para gran parte de los consumidores. Una medida que fue autorizada por la Unión Europea y se aplica desde el pasado julio de 2019. La rebaja solo afecta a la parte fija de la factura, que supone cerca del 20% del valor final, y está limitada a suministros de electricidad con una potencia contratada de hasta 3,45 kilovatios y a consumos de gas natural que no superen los 10.000 metros cúbicos anuales (que supone el 45% de los contratos), por lo que algunos expertos consideran que su aplicación es limitada. 

Por ejemplo, el precio del megavatio hora es casi idéntico en ambos países, pero en España el IVA de la energía se mantiene al 21%, al que se suma el 5% adicional del impuesto especial de electricidad. Aún así, el Gobierno de España no contempla aplicar, de momento, este tipo de medidas directamente sobre el consumidor, que afectarían a cerca de 26,5 millones de consumidores domésticos en nuestro país, a pesar de que nuestro país tiene un IVA a la luz superior al de la media de la Unión Europea (21% frente al 18%), solo superado por Eslovenia (22 %), – hasta ahora– Portugal (23 %) y Finlandia (24 %), según datos de la Comisión Europea.

¿Sería posible rebajar el IVA?

«Rebajas como las del IVA no solo serían posibles sino aconsejables en España porque reducirían mucho la carga sobre los consumidores. Pero no interesa hacerlas…», considera Joaquin Giráldez, ingeniero industrial y socio de la consultora del mercado eléctrico INGEBAU, quien calcula que el ahorro que se produciría – en torno al 14% – sería importante. Por eso, el Defensor del Pueblo  ha pedido que el IVA que se aplica a la electricidad «sea igual que el de los productos básicos, como el pan o la leche, es decir, del 10%. Estaríamos hablando de pasar del 21% actual –igual que el tabaco o el alcohol– al 10% –que tiene el cine– o, incluso, 4%»,  incluyendo la energía en la consideración de servicio básico, de primera necesidad.