La Policía Nacional detiene en Casares a un sicario de Ceuta huido de la justicia

Agente deteniendo al sospechoso. | Policía Nacional

Málaga / Ceuta | Agentes de Policía Nacional han detenido en Casares a un sicario de Ceuta huido de la justicia. El arrestado pertenecía a una organización criminal desarticulada en 2015, dedicada al narcotráfico y la extorsión, cuyos miembros habían protagonizado numerosos episodios violentos. En el marco de esta operación, los agentes han detenido también a otras dos personas relacionadas con el crimen organizado en Ceuta.

El motivo por el que se buscaba al ahora detenido se remonta a una investigación que se llevó a cabo durante la denominada “Operación Hacha”. Dicha investigación se inició en 2014 con la doble finalidad de identificar a las organizaciones criminales de carácter violento asentadas en Ceuta y de localizar a sus miembros, muchos de los cuales habían protagonizado incidentes graves con resultado de muerte o lesiones graves.

Los investigadores observaron que el origen de las acciones violentas que habían tenido lugar en Ceuta estaba relacionado con el narcotráfico.

Dos bandas enfrentadas por el control del narcotráfico de Ceuta

La primera controlaba el narcotráfico en la ciudad desde mucho tiempo atrás; la segunda, con el objetivo de arrebatarle dicho control así como el monopolio de la extorsión, inició numerosas acciones contra la primera, que se materializaron en tiroteos y culminaron con la muerte de su líder. Además, en el afán de hacerse con el control del negocio ilícito, este segundo grupo llevó a cabo actos violentos contra personas afines a la organización rival e incluso contra integrantes de su propia banda si sospechaba que pasaban información a la banda contraria o hacían negocios a sus espaldas. De esta forma, se erigió como la organización más violenta de la zona.

Contaba con sus propios sicarios

El avance de la investigación permitió conocer la composición de la organización criminal y puso de manifiesto que ésta contaba con sus propios sicarios, todos ellos con numerosos antecedentes policiales por presuntos delitos de tráfico de drogas, homicidios y tenencia ilícita de armas. Asimismo, advirtieron que dos de ellos eran especialmente peligrosos y que éstos se apoyaban en otros jóvenes de la localidad en las labores de vigilancia y asistencia previas o posteriores a la comisión delito.

Como consecuencia de la “Operación Hacha”, tras la declaración de numerosas fuentes, los agentes pudieron determinar la composición de las dos organizaciones criminales ceutíes, desarticular parte de las mismas, resolver diversos delitos violentos y detener a sus autores. Tras la celebración del juicio, el ahora arrestado fue condenado a prisión por homicidio doloso y asociación ilícita, si bien se encontraba huido.