Andalucía abandona Intercitrus ante su inactividad

Naranjas en el árbol. | Archivo

Redacción Sevilla / Valencia | Los agricultores andaluces representados por Asaja Andalucía, que en comité ejecutivo ha decidido, con la aprobación de todas las provincias andaluzas, abandonar su representatividad en la interprofesional Intercitrus.

La regional de Asaja ya ha comunicado a Asaja Nacional su disposición a abandonar la interlocución en este órgano, una decisión que llega, precisamente, cuando la presidencia de Intercitrus (que es rotatoria) está al cargo de Asaja Alicante, razón de que el problema no está en quién lleve las riendas, sino en la propia institución en sí.

Según informa la patronal agraria, Asaja es la única organización agraria con representatividad específica andaluza, pues dos de sus seis miembros pertenecen a la regional. No en vano, Andalucía produce el 50% de la naranja española y un tercio del total de los cítricos.

Las razones que han motivado esta decisión son «la imposibilidad de que Intercitrus desarrolle las labores propias que se esperan de una interprofesional en un sector tan importante como el de los cítricos», señala el presidente de Asaja Andalucía, Ricardo Serra.

Así, uno de los principales escollos que tiene la interprofesional radica en sus estatutos, que establecen que todas las decisiones se tienen que adoptar por unanimidad, por lo que un solo socio puede vetar una propuesta que cuenta con el respaldo de la mayoría.

En Andalucía se ha intentado modificar dichos estatutos en varias ocasiones, ya que ninguna otra interprofesional funciona así, pero las diferencias de intereses, principalmente entre los agricultores y la parte comercial, ha hecho imposible tal avance.

Otro asunto polémico ha sido la sede de Intercitrus, ubicada en Valencia. Para evitar que la visión regional impida el enfoque global de la actividad que debe tener la asociación interprofesional, desde Andalucía se ha pedido un traslado a Madrid, un escenario «más neutral» para que Intercitrus «sea un ente ágil y pueda trabajar de forma coordinada en la defensa y promoción del sector nacional». No obstante, la propuesta ha sido rechazada por todos los actores de la citricultura del Levante, donde se aglutina más del 70% de la comercialización.

Según Asociaflor, «en los últimos años ha crecido la tendencia de desplazar la producción de cítricos desde la Comunidad Valenciana a Andalucía, debido a las buenas condiciones climáticas y calidad del agua, siendo además las fincas andaluzas de mayor extensión y más tecnificadas, permitiendo una explotación más racional y económica y, por tanto, más competitiva».

No obstante, la de los citricultores andaluces no es la primera baja que se da en el seno de la interprofesional en menos de un año. El pasado verano, la Asociación de la Industria de Zumos y de Cítricos de España (Aizce), perteneciente a la rama profesional de la industria, también solicitó causar baja de la interprofesión de manera inmediata, debido a su falta de operatividad.

El sector cooperativo de Andalucía, aunque la participación en Intercitrus se materializa a través de cooperativas Agro-Alimentarias de España, y pese a «compartir los motivos que han llevado a Asaja Andalucía a dejar de participar en la interprofesional», apuestan por «continuar trabajando desde dentro, de momento».

Los problemas que arrastra Intercitrus son independientes a la evolución de la campaña de cítricos, ya que la falta de acuerdos y avances ha sido común tanto en campañas muy malas como en las dos últimas, que han sido calificadas como buenas.

Así, en lo que respecta a la evolución de la campaña 2020-2021, aunque queda por delante más de un mes de recolección de diversas variedades tardías de cítricos, si continúa la tónica actual, «se podrá concluir como una campaña más que aceptable», resalta el presidente de Asaja Andalucía, Ricardo Serra.

Campaña de cítricos cumple las expectativas

No obstante, mientras que la primera parte de la campaña ha cumplido con las expectativas y el aforo de las variedades «se ha aproximado bastante a la producción final en campo, que ha tenido un calibre pequeño», respecto a esta segunda parte de campaña «la impresión es que hay menos fruta de la inicialmente aforada, aunque de calibres superiores», apunta.

En cuanto a los precios, se han cerrado operaciones para el grupo de las Lane Late entre 0,32 y 0,35 euros el kilo y entre 0,40 y 0,46 euros/kilo para las variedades tardías Powell. Respecto a las mandarinas, en la primera semana del mes de marzo, el valor medio de la mandarina andaluza en árbol ha sido de 0,65 euros/kilo, según el Observatorio de Precios y Mercados de la Junta de Andalucía.