Los olivareros comienzan a revisar a la baja el aforo de la aceituna de mesa por el calor y la falta de lluvía

Cajas de aceitunas. | Archivo

EFE Sevilla | El vicepresidente de la Organización Interprofesional de la Aceituna de Mesa (Interaceituna), Antonio Rodríguez, ha explicado a Efeagro que el sector tenía grandes esperanzas en esta campaña, ante la inminente resolución del procedimiento de la Organización Mundial de Comercio (OMC) sobre los aranceles de EE.UU para la aceituna negra.

Este anticiclón subtropical ha agravado el estrés hídrico de los olivos de aceituna de mesa, de los que el 85% se encuentra en Andalucía, sobre todo en la provincia de Sevilla, donde la falta de precipitaciones y la vecería ya hacía pronosticar una «cosecha media-baja» para esta campaña.

La vecería es un fenómeno que se produce cuando una planta o árbol produce abundantes flores o frutos un año pero al siguiente no. Este acontecimiento que se denomina alternancía provoca una buena producción el año de cosecha y una mala al siguiente.

Según Rodríguez, que también es el responsable estatal de aceituna de mesa de la organización agraria COAG, los primeros aforos de la campaña 2021 se situaban en 500.000 toneladas, por debajo de la media de los últimos cinco años (540.000 t), pero, ahora, «si no se remedia la situación meteorológica, podría bajar a unas 400.000 toneladas».

Ha explicado que «el único remedio es el agua, que llueva», porque la pluviometría en las zonas productoras ha bajado un 30 % este año respecto a los niveles considerados normales y los pozos auxiliares con los que se riega el 20 % de las hectáreas de aceituna de mesa están en niveles mínimos.

La situación de sequía se ha agravado por este «verano atípico», ya que «la blandura o relente (rocío) suele caer en agosto y ayuda a madurar la aceituna, pero este año ha sido al revés, en julio».

A pesar de ello, Rodríguez confía en que en la primera quincena de septiembre, justo antes del verdeo (recogída de la aceítuna), las precipitaciones asomen en el campo y, «el daño casi irreversible de Lucifer, muy contundente porque ha arrugado la aceituna de alguna parcela», alivie la situación, ya que la mayoría de la producción está en buen estado.