El Gran Canaria vence sobre la bocina

Canastón.

Redacción Málaga | Los amarillos, con Shurna e Ilimane Diop de pareja interior, firmaron un gran inicio de partido. Desde el salto inicial fueron capaces de marcar el ritmo de juego gracias a un gran acierto, con especial incidencia en el juego de Khalifa Diop. 

El juego interior canario marcaba los primeros compases del encuentro, con los Diop, Ilimane y Khalifa, haciendo daño a los malagueños, que solo encontraban respuesta por medio de Norris Cole (4-7). Un triple de Shurna lanzaba al Gran Canaria, que comenzó a despegarse en el marcador peligrosamente (6-14). Entraba el partido en un tira y afloja en el que el Unicaja sacó réditos, cerrando el cuarto 5 abajo (15-20).

Una canasta bajo el aro de Salvó, con una buena acción en el poste de Pustovyi, permitía al ‘Granca’ poner la máxima renta de la tarde en el primer minuto de segundo cuarto. Se agarraban los malagueños al acierto de Abromaitis para evitar que el Gran Canaria prosiguiese aumentando las rentas. Con 19-27 llegó la catarsis de los de Katsikaris tras una técnica a Jaime Fernández. Los grancanarios llegaron a colocar nueve puntos de renta en el luminoso del Carpena, pero Unicaja volvió a acercarse en un transcurso intenso con protestas de la afición local por decisiones arbitrales, (23-27). Ahí apretó el Carpena y se encendió el equipo, que endureció su defensa y agarrado al acierto de Bouteille volvió a ponerse a tiro de los insulares (32-34). Los puntos de Slaughter y Salvó, sin embargo, mantuvieron la distancia para los canarios al descanso (34-38).

El Unicaja, que logró empatar el partido tras canasta de Francis Alonso (40-40) en los primeros conpases del tercer cuarto. Los exteriores malagueños entraron en ebullición y no tardaron los de Katsikaris en igualar el choque. Norris Cole sumaba una meritoria suspensión (45-45). La parroquia malagueña llevaba a los suyos en volandas y se enchufaba con un tapón de Eric y un triple, justo después, de Bouteille. Alberto Díaz le dieron la ventaja al Unicaja, obligando a Fisac a parar el encuentro tras un palmeo de Yannick Nzosa (54-50).  El francés Bouteille lideró la ofensiva de los locales para hacer que Unicaja se pusiera por delante en el luminoso con un total de 28 puntos en el cuarto (62-57).

El Gran Canaria se encomendó a Salvó para recortar distancias, poniéndose a uno tras mate de Brussino. Pero no perdió los nervios el plantel de Katsikaris, reconduciendo la dinámica con un triple de Abromaitis y posterior robo y canasta de Cole (69-63). Un descomunal mate de Nico Brussino ponía a solo un punto a los amarillos, pero pocos segundos después Fisac tenía que pedir tiempo muerto.

La defensa malagueña subió enteros, pero, nuevamente, el partido entró en una dinámica de tira y afloja que, en esta ocasión, benefició a los canarios (71-73) a tan solo cuatro minutos del final. Ahí emergió Jaime Fernández para darle la vuelta de nuevo y medirse en un duelo de pistoleros con Slaughter.

Los últimos instantes del partido fueron de infarto. El ‘Granca’ no renunció nunca a nada, y siguió remontando jugada a jugada. A diez segundos del final, la bola era amarilla tras rebote en defensa. Chris Kramer, a duras penas, pudo levantar una ‘bomba’ que acabó besando la red del Carpena para romper un maleficio de once años y dar un trabajado y meritorio triunfo a los amarillos.