CVC tiene un derecho de retracto con LaLiga hasta el 30 de noviembre

Redacción Madrid | Según asegura La Información, el fondo británico ha sellado un principio de acuerdo no vinculante con la patronal del fútbol que preside Javier Tebas. Todavía faltan dos meses para que concluyan las negociaciones, pues ambas partes marcaron el próximo 30 de noviembre como fecha tope para sellar el contrato definitivo.

Hasta entonces, la firma de capital riesgo se reserva un derecho de retracto, o lo que es lo mismo, ‘carta blanca’ para levantarse de la mesa sin que por ello se derive ningún tipo de penalización.  Antes de someter este documento preliminar a votación, el fondo y LaLiga incluyeron en él una cláusula que eximía a cualquier equipo de suscribir el acuerdo si así lo decidía. Con este ajuste, ambos socios trataban de evitar la judicialización de la operación, en previsión al posible rechazo de alguno de los clubes.

Pero la retirada de los cuatro equipos díscolos se ha traducido en un hachazo de 600 millones de euros del préstamo comprometido por CVC. De un plumazo, la eventual inyección pasó de los 2.700 millones iniciales a limitarse a unos 2.100 millones. La cifra, como el pacto en su conjunto, todavía está pendiente de confirmación. La reciente impugnación del pacto por parte de Real Madrid, Barcelona y Athletic Club supone un nuevo obstáculo para la alianza.

Los tres clubes consideran «irregular» el procedimiento por el que ambos socios han armado la operación. Esta plantea que CVC realice una inyección del entorno de los 2.100 millones a los equipos de Primera y Segunda División incluidos en el acuerdo, a cambio de la cesión de un 10,95% de los derechos económicos de la explotación de la competición. Entre los puntos más polémicos se encuentra el plazo de vigencia del acuerdo que, en principio, se extendería durante los próximos 50 años.

Los clubes disidentes han puesto sobre la mesa de ambos socios una alternativa, consistente en canalizar el acuerdo en una sociedad completamente independiente en la que solo entrarían en juego los derechos audiovisuales de los equipos firmantes. Esta opción, sin embargo, no habría convencido al fondo de inversión, una vez ponderado el riesgo de descenso a categorías inferiores de cualquiera de los clubes suscritos al acuerdo. En este escenario la retribución percibida por la firma de capital riesgo sufriría un recorte difícil de valorar