Intu comienza a negociar la venta de Xanadú

Intu Xanadú en Madrid.

Madrid / Valencia | Intu Xanadú puede cambiar de manos en las próximas semanas. Xanadú es el último inmueble que ataba a Intu con España. Los problemas económicos de la compañía obligaron a la venta acelerada de sus otros grandes centros como el de Puerta de Venecia en Zaragoza o Intu Asturias. Ambos se liquidaron casi a precio de saldo en la huida hacía delante de la firma para llegar a un acuerdo con los acreedores.

El plazo expira este mismo mes de agosto. En ese momento, la compañía podrá negociar oficialmente para vender su 50% y con ello obtener la liquidez necesaria para intentar salir de su situación concursal. Además, puede negociar libremente, sin la intervención de los acreedores, gracias a que Xanadú, al igual que otros centros británicos como Broadmarsh o Arndale, no están sujetos a instrumentos de deuda.

La buena marcha de Xanadú es un colchón importante tanto para BBVA y Caixabank que tienen ligado al centro cerca de 100 millones en préstamos. En concreto, la sociedad que administra el centro tiene una deuda con la entidad vasca por 43,8 millones y con la catalana por 65,7 millones. Aunque no son las únicas, a ambas se le añade BSCH con 65,7 millones, Axa con 52,6 millones y en menor cuantía Credit Agricole con 35 millones. Aunque, la venta a otro actor más solvente será un alivio para las firmas financieras.

Intu tendrá que revaluar el proyecto de Paterna (Intu Mediterrani)

Intu Propieties ha ganado la batalla judicial a la Generalitat Valenciana. Un conflicto enquistado desde hace años ante las críticas de la administración contra el proyecto cuya oposición acabó en los tribunales. 

El Tribunal Supremo ha inadmitido el recurso de casación que interpuso la Abogacía de la Generalitat contra la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) que daba ya la razón a Intu. Se trataba del último intento de la administración valenciana por frenar el centro comercial. 

En concreto, los magistrados del Supremo ven “falta de fundamentación” en el recurso preparado por el Abogado de la Generalidad Valenciana, al tiempo que consideran que existe “falta de motivación” y se remite a la sentencia del TSJCV para señalar que “dio contestación explícita y suficientemente razonada”. 

Las desavenencias de Intu con la administración valenciana se iniciaron desde el principio por, principalmente, no guardar la distancia suficiente con las carreteras colindantes, CV-25 y CV-31. También pesaron aspectos de contaminación o el hecho de que el espacio a construir fuera la una de las pocas bolsas de suelo del área metropolitana de Valencia.