Las cabinas nadie las quiere

Cabina telefónica. | Archivo

Madrid | Con una media de uso de una llamada cada tres días, las cabinas telefónicas se mantendrán como un servicio universal obligatorio como mínimo hasta el 31 de diciembre de 2021.

Telefónica será el operador encargado de ‘mantener’ estos teléfonos, en virtud de una orden ministerial, que publicará en breve el BOE por un periodo de 2 años, aunque la intención «clarísima» es eliminarlas antes de que se deroge como servicio universal obligatorio.

Mantener lo que no se usa

El coste de mantener las cabinas es de unos 4,5 millones de euros anuales, según los últimos datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC),

Prácticamente nadie las usa, tampoco nadie las quiere. Ninguna operadora de telecomunicaciones quiere hacerse cargo de ellas. 

Año tras año se publica en el BOE un concurso para prestar este servicio, que en los últimos tiempos ha quedado desierto, ya que ningún operador quiere hacerse cargo de estos elementos que, según fuentes de Telefónica, registran una media de uso de 0,37 llamadas al día.

3.000 cabinas son rentables

Actualmente existen unas 15.450 cabinas en la vía pública en todo el territorio nacional, aunque llegaron a sumar las 65.000 a finales de los 90, según la multinacional española. Cerca de 12.000 cabinas provocan pérdidas. La mitad de ellas no realizó ni una sola llamada en el 2018. Cifras estas que contrastan, y mucho, con las que se manejaban hace 20 años.

Cada cabina supone un coste medio de 291,3 euros al año, por lo que cada llamada de teléfono registrada sale de media a 2,5 euros.

Telefónica está obligada a ofrecer una cabina en cada municipio de más de 1.000 habitantes, sumando una más por cada 3.000 habitantes más que haya.