Unicaja y Liberbank acuerdan su fusión

Fusion Unicaja Liberbank

Málaga / Oviedo | Los consejos de administración de Unicaja Banco y Liberbank han aprobado este martes la fusión de las dos entidades, lo que permitirá crear el quinto mayor banco de España, con un volumen de activos cercano a los 110.000 millones.

Tras varias semanas de intensas negociaciones, los máximos órganos de gestión de ambas entidades se han reunido cada uno por su lado, para dar el visto bueno al proyecto de fusión, que previsiblemente se remitirá este mismo martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

Unicaja Banco, con unos 63.000 millones de euros en activos, tendrá el 59,5 % del grupo resultante de la fusión, mientras que el 40,5 % restante será para Liberbank, que contribuye con algo más de 45.800 millones de euros en activos.

La sede social del nuevo banco seguirá estando en Málaga, donde tiene su domicilio Unicaja Banco, pero contará además con centros operativos en esta ciudad andaluza, en Oviedo, clave para Liberbank, y en Madrid. Unicaja Banco se impondrá como marca del grupo, aunque el nombre comercial de Liberbank se mantendrá en sus territorios de origen.

Una vez aprobada la operación por parte de los consejos de administración de ambas entidades, la fusión será sometida al visto bueno de las juntas de accionistas de Unicaja Banco y Liberbank, que se celebrarán previsiblemente en el primer trimestre de 2021.

Los bancos han acordado una ecuación de canje de 1 acción de Unicaja por cada 2,7705 acciones de Liberbank. El canje se atenderá con acciones de nueva emisión de títulos del grupo andaluz, 1.075 millones de acciones, con un valor nominal de un euro cada una. Unicaja Banco controlará el 59,5% de las acciones y Liberbank el 40,5% restante, aunque no hay que olvidar que es una fusión por absorción.

El nuevo consejo de administración estará formado por 15 miembros, de los que siete serán dominicales (4 elegidos por la Fundación Unicaja, que tendrá el 30% del control del nuevo grupo, y tres propuestos por la entidad asturiana); 6 serán independientes (4 propuestos por Unicaja y 2 por Liberbank) y dos ejecutivos (Azuaga y Menéndez).

Por otro lado, el Banco Central Europeo tiene que aprobar que la Fundación Bancaria Unicaja pueda tener más del 50% del capital social de Unicaja Banco de forma transitoria hasta que se complete la fusión, cuando su peso quedará más reducido.

Por tanto tendrá un coste de reestructuración de 540 millones de euros, que serán cargados íntegramente contra el “badwill” o fondo de comercio negativo. Ambas estiman ahorros recurrentes de costes de unos 192 millones de euros anuales, lo que permitirá mejorar la ratio de eficiencia en torno a 11 puntos porcentuales; el recorte de la base de gastos será del 20%, al pasar de 961 millones (de los cuales 582 corresponden a Unicaja y 379 a Liberbank), a 769. han estimado unos costes de reestructuración de 540 millones de euros, totalmente cargados en 2021 contra el fondo de comercio. De ese dinero, el 70%, 378 millones, irán destinados al cierre de oficinas y reducción de plantilla, según ha anunciado el presidente de Unicaja Banco —que lo será también de la entidad fusionada—, Manuel Azuaga, durante la presentación al mercado de la unión. El resto irá a parar a cubrir el deterioro de activos (25%) y a la integración tecnológica de los dos bancos. 

La entidad combinada tendría una plantilla de 9.972 empleados (6.274 de Unicaja Banco y 3.698 de Liberbank) y una red de 1.608 oficinas (1.029 de Unicaja y 579 de Liberbank). 

Reacciones a la fusión

La Federación Asturiana de Empresarios (Fade) considera que el acuerdo de fusión entre Liberbank y Unicaja «es positivo y beneficioso para ambas entidades». La patronal asturiana valora que, tras un largo periodo de negociación y varios intentos, finalmente la entidad asturiana haya encontrado un socio que le permite ganar en tamaño, «muy necesario a la vista de las tendencias en el sector, sin que aparentemente esto suponga un gran impacto sobre su negocio ni sobre su red de oficinas y clientes».

González de Lara, presidente del CEMA que ha señalado que “van a lograr con enormes y buenos resultados los nuevos retos del sistema financiero”, por lo que ha apelado a “la eficiencia de servicios financieros y sinergia en sus ingresos”, que ha deducido de que la fusión se traducirá en “un mejor acceso al mercado de capitales y de deuda”.

A juicio de ADICAE la fusión proyectada debe superar la visión «provinciana» de las uniones de las antiguas cajas que se integraron en Unicaja y Liberbank, máxime en un entorno crecientemente global que no entiende de fronteras provinciales, autonómicas, ni nacionales, y en el que la supuesta consideración además de la nueva entidad como quinto banco español no es más que una presunción completamente coyuntural y sujeta al resto de fusiones y a la evolución del proceso de concentración en marcha.