La estanflación al acecho: el precio de los materiales para la construcción se dispara un 15%

Construcción.

Redacción Madrid |  Los precios de los materiales para la edificación y la ingeniería civil se han encarecido un 14,8% en los últimos doce meses, según los últimos datos disponibles del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana.

El precio de los materiales de la construcción se ha ido encareciendo con fuerza desde el inicio del año hasta alcanzar un incremento del 14,8% el pasado julio. Todos los subsectores de la edificación se han encarecido, así como la ingeniería civil. De mayor a menor inflacionista en los últimos doce meses se sitúan a la edificación no residencial (23,4%), la ingeniería civil (16,6%), la rehabilitación (11,5%) y, finalmente, la edificación residencial (10%).

“El precio del cemento, los ladrillos, el acero, la cerámica y, en general, todo tipo de materiales ha aumentado mucho este año”, señala Josep Ramon Fontana, responsable del departamento de Mercados del Instituto de Tecnología de la Construcción (Itec).

El incremento de los materiales contrasta con el aumento de la mano de obra de los empleados de la construcción, que según la misma estadística se ha elevado un 1,14%. Si se calcula la inflación sumando el coste de los materiales y la mano de obra, la tasa se elevó al 10,35% en julio. El índice de inflación en España en julio se situó en el 2,9%, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Por otro lado, el valor de la vivienda nueva y usada en España ha experimentado un incremento del 6,1% en tasa interanual en el tercer trimestre del año, según la estadística de Tinsa.

Esta inflación de los materiales está afectando ya a la promoción de vivienda y también a las licitaciones de obra pública. “En algunos proyectos públicos de contratación no se presentan ofertas porque no hay cláusula de salvaguarda de aumento de precios y el constructor en el actual contexto no quiere asumir este riesgo”, señala Fontana. El responsable del departamento de Mercados del Itec también reconoce que algunos promotores residenciales han optado por congelar proyectos a la espera de la evolución del coste de los materiales.

Estanflación

Formalmente, se determina que existe una recesión cuando el Producto Interno Bruto (PIB) decrece durante dos trimestres consecutivos. Cuando la recesión llega acompañada de alta inflación, el proceso recibe el nombre de estanflación; está considerado uno de los peores escenarios económicos posibles por la dificultad de su manejo y corrección. Las políticas monetarias y fiscales que suelen utilizarse para dinamizar una economía recesiva empeoran el componente inflacionario de la estanflación y las políticas monetarias restrictivas que se utilizan para combatir la inflación tienden a profundizar y ampliar su componente recesivo.

La estanflación distorsiona completamente los mercados y coloca a los hacedores de políticas de los gobiernos y sus bancos centrales en una posición ‘perder-perder’. En la estanflación la recesión suele ser parcial, registrándose simultáneamente el decrecimiento de algunos sectores, como la producción de bienes, junto al crecimiento de otros sectores, como la producción de servicios. Si se trata de una economía relativamente abierta y la inflación viene acompañada de un proceso de devaluación, puede registrarse una contracción de las actividades que consumen divisas y una expansión de las que generan divisas. Esto representa un desafío enorme para las autoridades pues reciben señales mixtas y contradictorias sobre la economía que hacen muy difícil decidir qué políticas aplicar, en qué secuencia y en qué momento tomarlas. «Es lo peor de los dos mundos» dicen muchos economistas.