Los negocios chinos están al límite

Dueña de bazar chino. | Archivo

Redacción Málaga | La comunidad china en España fue de las primeras afectadas por la pandemia del coronavirus. En febrero de 2020, cuando el mundo miraba perplejo la situación en Wuhan, epicentro mundial de la pandemia, los empresarios chinos en España empezaban a cerrar sus negocios.

Un año después, muchos empresarios chinos se están viendo obligados a abandonar España. Algunos se han ido de forma temporal hasta que mejore la situación en España, pero otros se han ido para siempre porque la falta de turistas ha mermado la facturación de empresas y muchas ya no son rentables.

Los mismos empresarios que cerraron voluntariamente sus negocios hace un año no imaginaban que el cierre sería obligatorio doce meses después. A pesar de la pandemia, muchos comerciantes siguen en España para levantar sus negocios, aunque confiesan que las restricciones han reducido el número de clientes y que ya no sale tan rentable como antes de la pandemia.

En Andalucía viven unos 40.000 ciudadanos chinos, concentrados fundamentalmente en Málaga y Sevilla. El comercio y los servicios son su principal actividad. Junto a los bazares tradicionales han proliferado otros negocios. Los restaurantes chinos que no han cerrado han tenido que reconvertirse. Como el que pueden ver en el vídeo, donde tras un cierre de año y medio, ahora sirven comida rápida. Su encargada asegura que no terminan de levantar cabeza.

El presidente de la comunidad china en Andalucía, Zheng Hong (lo conocen aquí como Felipe Fu), nos cuenta . que el principal problema para ellos es el incremento de precios en el transporte de mercancías. También el aumento de la factura eléctrica comienza a ser un problema para ellos.

Dentro de los establecimientos regentados por chinos hay también situaciones distintas. Si los bazares se mantienen a flote con algunas dificultades, la peor parte se la llevan las tiendas de textil, de ropa, donde la caída de las ventas es mucho más drástica, y también los restaurantes, según los datos de dicha asociación. Fu comenta que en las zonas costeras la situación no es mejor, pues hay menos movimiento también que no incentiva las compras.

Este actual panorama se repite en otras ciudades y se agrava especialmente en capitales como Madrid, donde el cerrojazo a muchos negocios chinos es cada vez más visible. En general, este comercio se siente agredido por la caída de las ventas y los cambios en los hábitos del consumidor, que opta cada vez más por la venta online.

Algunos chinos cerraron sus negocios y regresaron a su país para tener más seguridad cuando vieron que la pandemia se alargaba. Y ahora tienen difícil volver para invertir de nuevo. El precio de los alquileres es inasumible para muchos y hay también quien ha reducido su superficie de venta y buscado un local más pequeño para cubrir los costes.

Cuando el margén es pequeño

Manuel Álvarez Opinión | Los negocios de los chinos, se basan una única premisa, el precio. Ajustan al máximo para tener un límite pequeño de beneficio. Lo hacen así para ser competitivos. Ellos buscan formúlas para poner el mejor precío, si puede ser bajo mejor.

Al venir la pandemía, esto se ha truncado, ya que se ha caído las ventas y con el el poco ó mucho beneficio que tenían. Ellos buscan vender mucho para ganar mucho, siendo lo más importante robar clientes a la competencia por el precio. Ellos no comprenden que quien se viene por el precio, se marchará por el precio.

Por esta única razón están al límite, por eso muchos han regresado a su país. Porque ven que han dejado de ser competitivos y se ha elevado demasiado el gasto, por lo tanto, no pueden ajustar tanto los precios.