Los trabajadores de la cafetería del Hospital Comarcal de la Axarquía llevan tres meses sin cobrar

Entrada al Hospital Comarcal de la Axarquía.

Vélez-Málaga | Los 19 trabajadores de la cafetería del Hospital Comarcal de la Axarquía, lleván un retraso en el abono de las nóminas de más de tres meses. Ahora estarían cobrando la nómina del mes de mayo. La empresa, Arjona Porcel es la adjudicataría de la concesión de gestión de la cafeteria del Hospital, pero se encuentra sumergida en concurso de acreedores.

Los antecedentes en distintas cafeterias públicas

Esta empresa tuvo problemas con la gestión de la cafetería de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla, dejando también a los trabajores sin cobrar varios meses.

Por otro lado, acumula denuncias por maltrato laboral en la Facultad de Ciencias del Trabajo de la Universidad de Huelva que incurría en retrasos en el pago del salario, por lo que la empresa sufrió el boicot del alumnado y profesorado de la mencionada Facultad.

Anteriormente, la empresa Arjona Porcel S.L. ya había tenido otro gravísimo conflicto en el servicio público de cafetería y restauración del Hospital San Agustín de Linares, (Jaén) tanto en materia laboral como en lo que consideran violación de derechos fundamentales como la libertad sindical. Por todo ello, la empresa fue sancionada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que declaró el despido nulo del representante sindical de los trabajadores y ordenó su readmisión inmediata.

Por otro lado, el gerente del Hospital de la Axarquía,  Antonio Cansino, está muy pendiente del tema, y se encuentre otra empresa que vuelva a gestionar la cafeteria.

¿Qué dice el Estatuto de los Trabajadores sobre el impago de nóminas?

Estatuto de los Trabajadores (ET) dispone que serán causas justas para que el trabajador pueda solicitar la extinción del contrato, entre otras, la falta de pago o retrasos continuados en el abono del salario pactado.

Respecto a este punto, la jurisprudencia mantiene que no existe abandono por parte del trabajador al que no se le puede obligar a mantener unas condiciones de trabajo que, aunque no sean contrarias a su dignidad o a su integridad, pueden implicar un grave perjuicio patrimonial o una pérdida de opciones profesionales.