Diputación apela a la responsabilidad social para no dañar la imagen de la Costa del Sol

Presentación datos turismo impacto. | Diputación

Málaga | El presidente de la Diputación y de Turismo Costa del Sol ha destacado que la campaña de concienciación ciudadana se centra en la realidad que vivimos, en la relevancia de las redes sociales y de las noticias y fenómenos virales, de la desinformación y la hiperconectividad. “En este contexto, cualquier comportamiento o acción individual irresponsable puede hacerse viral y manchar la imagen de un destino turístico en todo el mundo”, ha resaltado.

Esta iniciativa pivota sobre un vídeo en el que se incluyen imágenes de tres noticias que se difundieron de forma masiva y se hicieron virales que provocaron un impacto negativo en la reputación de la marca Costa del Sol: un DJ escupiendo alcohol al público, una fiesta privada en un chiringuito con 300 personas, superando el aforo permitido, y el desalojo policial de una fiesta en un chalé de lujo con 40 influencers.

Uno de los mensajes del vídeo es que “Todo acto tiene su consecuencia”, acompañado de imágenes de un hospital, de restaurantes cerrados, del cierre de la persiana de un comercio y de una cola de personas en una oficina de empleo. Además, se hace referencia a la importancia del sector turístico y, por ello, el eje central de la campaña es apelar a la responsabilidad de cada uno para evitar actos irresponsables -como los tres a los que se hace referencia- que dañan la imagen de la Costa del Sol.

Al respecto, Francisco Salado ha presentado los resultados de un análisis realizado por el departamento de marketing turístico de Turismo Costa del Sol, a través de las herramientas de Big Data, sobre la noticia del DJ que escupió alcohol al público durante una fiesta este verano, a principios de agosto.

La noticia, sólo en redes sociales y en los más de 60 medios digitales de todo el mundo que salió, obtuvo 191 millones de impresiones en apenas diez días. Si se quisiera contratar una campaña publicitaria parecida, con esas impresiones, habría costado más de 164.000 euros aunque no se habría conseguido borrar el daño en la reputación.

Además, con las herramientas de inteligencia artificial de que se disponen, se hace un análisis del volumen de interacciones negativas que tuvo esa noticia, que repercutió en 1.057 turistas potenciales para nuestro destino. Esos visitantes habrían consumido cada uno una media de 6,9 noches en la Costa del Sol, por lo que se perdieron 7.297 pernoctaciones, que habrían producido 711.678 euros de ingresos en la provincia.

La principal conclusión de todo esto -ha concluido Salado- no es que aquella noticia que se hizo viral tuvo estos efectos negativos estimados sobre nuestro destino, sino que un solo acto irresponsable de cualquiera de nosotros puede acabar haciendo daño a todo el sector, a toda la provincia. Estamos en un momento de incertidumbre y miedo por el coronavirus en el que la reputación es más importante que nunca, y cualquier mancha en la imagen provoca consecuencias nefastas, ha concluido Salado.

Resposabilidad social vs información: censura

Manuel Álvarez Opinión | La responsabilidad social para la salud se refleja en las acciones de los responsables de la toma de decisiones tanto del sector público como privado, para establecer políticas y prácticas que promuevan y protejan la salud. Las políticas y prácticas que aplican los sectores público y privado deben de evitar perjudicar la salud de los individuos.

En la actualidad la responsabilidad social se considera un concepto normativo no obligatorio o “ley blanda” (es decir, sin la fuerza de la ley), tales como los plasmados en algunos acuerdos internacionales.

Hay hechos cuya difusión puede causar una importante repercusión social, sanitaria, incluso moral. Podemos optar por negarlos, por divulgarlos, o por ocultarlos. La oscuridad (en contraposición etimológica a ilustración) acostumbra a presentarse como un acto de responsabilidad. La posmodernidad y su disfraz lingüístico. En ocasiones llamamos responsabilidad a lo que realmente es censura.  Si optásemos por censurarlo, la razón a la que se apelaría es la responsabilidad social. 

Ocultar esta información nos da la medida de lo poco preparada que pensamos que está la sociedad para asumir este hecho y actuar igualmente de forma responsable. También nos da la medida de cómo creemos que algunos medios de comunicación podrían informar de este hecho o alarmar sobre él.

Así empezó en Venezuela, además de estos ataques recurrentes, el gobierno maniobró para evitar al máximo que los medios de comunicación cubran los acontecimientos y censura a la prensa independiente.